Paz

 
paz
 

Cuando siento que alguien me transmite paz puedo tomar conciencia de la paz que habita en mi.

La paz no cuestiona donde se ubica, en todo caso solemos ser nosotros mismos quienes olvidamos que nuestra naturaleza esencial está constituida por esa paz tan anhelada.

Al encontrarnos con alguien que nos transmite ese recuerdo, lo que hace es darnos la oportunidad de dirigir la mirada hacia nuestro interior,  allí donde mora imperturbable y perenne la semilla presta a germinar.

¿Cómo podría recordarla si no estuviera ya viviendo en mi?

 

©Fotografía: Salvador Casaseca

Localización: Begur

 

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